Recorrer el Canal du Midi en barco ha estado durante mucho tiempo en nuestra lista de experiencias viajeras pendientes. Nos hacía mucha ilusión navegar por Francia, concretamente alquilar un barco por el Canal du Midi, visitar pequeños pueblos, atravesar esclusas y dormir cada noche en un lugar diferente. Una forma de viajar completamente distinta a la habitual para muchos, aunque no tanto para nosotros (tan solo cambiamos unos días la autocaravana por el barco)
Pues llegó el momento. Cumplimos el sueño de navegar en nuestro propio barco sin licencia (como lees, sin licencia ni permisos) y queremos contártelo todo.
Durante varios días, nuestro medio de transporte y alojamiento es el mismo: un barco fluvial con el que navegamos desde Port Cassafières hasta Trèbes, cerca de Carcassonne. Nuestro itinerario incluye aproximadamente 104 kilómetros de navegación y 30 esclusas, repartidos en cinco jornadas. Sobre el papel parece un recorrido simple a través de un canal. Sin embargo, pronto descubrimos que un viaje por el Canal du Midi no se mide únicamente en kilómetros. Se mide en esclusas, en puentes estrechos, en amarres improvisados y en paseos al terminar la navegación. Y, por supuesto, en pueblos pequeños que, vistos desde una carretera, quizá pasarían inadvertidos. También se mide en desayunos a bordo, mercados, viñedos, baños en lagos y mucho más.
A continuación te contamos la historia de nuestro recorrido por el Canal du Midi, desde la llegada a la base de Port Cassafières hasta nuestra última noche en Trèbes y visita a Carcassonne. Una ruta por algunos de los pueblos, paisajes y obras de ingeniería más interesantes de esta vía fluvial del sur de Francia. Quédate porque te van a dar ganas de hacer ya las maletas.
Nosotros hemos vivido esta aventura con DANFLUVIAL. Rocío es líder en el sector y hará que tu viaje sea inolvidable. Al final te dejamos toda la información con su contacto para que pueda darte información sobre planificación, destino final y presupuesto.
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Empezamos…
El Canal du Midi, una de las grandes rutas de turismo fluvial en Francia
Primero te contamos un poco sobre el Canal du Midi para ponerte en situación.
El Canal du Midi atraviesa el sur de Francia y conecta Toulouse con el Mediterráneo. Junto con el canal lateral del Garona, forma parte de una gran vía navegable que permite comunicar el Atlántico y el Mediterráneo. Aunque su origen está relacionado con el transporte de mercancías, actualmente se ha convertido en uno de los destinos más conocidos de turismo fluvial en Francia.
Durante el recorrido se navega entre campos, viñedos, hileras de árboles, pueblos históricos, pequeños puertos y decenas de esclusas. Algunos tramos avanzan junto a caminos frecuentados por ciclistas y caminantes; otros atraviesan zonas rurales en las que apenas se escucha nada más que el motor del barco, el agua y los pájaros. Un turismo slow ideal para disfrutarlo de principio a fin en pareja, con amigos o con la familia al completo.
En el Canal du Midi no se trata de llegar cuanto antes al siguiente destino. La velocidad de navegación es reducida y las esclusas marcan el desarrollo de cada jornada. Es necesario adaptarse a los horarios de funcionamiento de las esclusas y hacer en cada momento lo que te apetezca. Por eso, más que un simple desplazamiento, cada etapa se convierte en parte de la experiencia.
La velocidad media aproximada es de 7,5 kilómetros por hora y unos 12 minutos para atravesar cada esclusa. Sin embargo, el tiempo real puede variar dependiendo del tráfico de barcos, del nivel del agua y de la espera en las esclusas. En verano, el horario de las esclusas es de 8:10 a 12:15 y de 13:05 a 18:50.


Alquilar un barco sin licencia por el Canal du Midi, Francia
Existen distintas regiones europeas en las que es posible navegar con un barco fluvial, pero el sur de Francia (y en especial el Canal du Midi) reúne varios elementos que hacen que esta ruta resulte especialmente atractiva.
- El primero es la variedad del recorrido. En pocos días se atraviesan ciudades como Béziers o Carcassonne, pequeñas localidades rurales, zonas de viñedos y algunos de los enclaves más conocidos del Canal du Midi.
- El segundo es la cantidad de servicios disponibles a lo largo de la ruta. En numerosos pueblos se puede encontrar una panadería, un pequeño supermercado, restaurantes o mercados. Esto permite comprar productos frescos y combinar las comidas a bordo con algunas paradas gastronómicas.
- El tercero es la existencia de una infraestructura consolidada para el alquiler de un barco en el Canal du Midi. Hay diferentes bases de salida y rutas de distinta duración, por lo que se puede organizar tanto un viaje de ida y vuelta como un recorrido de sentido único.
Nosotros escogimos una ruta lineal desde Port Cassafières hasta Trèbes. Esto nos permite avanzar siempre en la misma dirección y acercarnos progresivamente a Carcassonne, sin tener que regresar al punto de partida. Pero esto ya es al gusto de cada familia, la planificación, paradas, dias y recorrido es personalizable.
Aqui te dejamos un resumen en poco más de un minuto de nuestra experiencia para ponerte los dientes largos, y después seguimos contándote la ruta con todo lujo de detalles.
Nuestro itinerario por el Canal du Midi
Nuestra planificación distribuye la navegación de la siguiente manera, Danfluvial te ayuda a organizarla ya que ellos manejan los tiempo perefectamente y te orientan según las paradas y horas de navegación que quieras hacer cada dia, teniendo en cuenta a donde tienes que llegar el último día:
| Día | Recorrido principal | Noche |
|---|---|---|
| Día 1 | Port Cassafières–Villeneuve-lès-Béziers | Villeneuve-lès-Béziers |
| Día 2 | Villeneuve-lès-Béziers–Béziers–Fonseranes–Colombiers | Colombiers |
| Día 3 | Colombiers–Malpas–Poilhes–Capestang–Le Somail–Ventenac–Paraza | Paraza |
| Día 4 | Paraza–Argens-Minervois–Homps–La Redorte–Puichéric | Puichéric |
| Día 5 | Puichéric–Marseillette–Trèbes | Trèbes |
Esta ruta suma unas 25 horas de navegación (unas 4 o 5 horas al día que se pasan súper rápido), pero cada jornada incluye también visitas, comidas, actividades y tiempos de espera. Al organizar un viaje por el Canal du Midi, es importante no fijarse únicamente en las horas de navegación. Las esclusas, los descansos y las visitas pueden transformar una etapa aparentemente corta en una jornada completa.
Port Cassafières: llegada a la base y recogida del barco
Nuestro viaje comienza en Port Cassafières, una de las bases para alquilar barco en el Canal du Midi situadas en el extremo oriental de esta parte del Canal. Port Cassafières se encuentra cerca de Portiragnes y de la costa mediterránea. Desde la base, la playa de Portiragnes está aproximadamente a un kilómetro y medio, aunque nosotros comenzamos directamente el recorrido hacia el oeste.
En la zona de la base hay servicios limitados, por lo que es recomendable organizar la compra con antelación o aprovechar los supermercados que se encuentran más adelante, cerca de Cers y Villeneuve-lès-Béziers. O también puedes esperar a comprar en el siguiente pueblo.
Llegamos a medio dia para realizar el registro, conocer el barco y recibir las instrucciones de navegación. Ese primer contacto es importante porque, aunque el barco pueda conducirse sin licencia, hay que familiarizarse con diferentes elementos:
- el puesto de mando
- el timón y el acelerador
- la marcha adelante y atrás
- las defensas
- los cabos
- los depósitosde agua
- y las normas básicas para entrar en una esclusa
Se trata de una clase de unas 2 horas donde te lo explican todo, forma de navegar, recorridos, tiempos, instalaciones y funcionamiento del barco, etc. Que para los que tenéis autocaravana como nosotros, deciros que los vaciados y llenados de aguas, conexión a la electricidad y demás es muy parecido. No te preocupes por el idioma, siempre hay personal que habla español.


También es el momento de comprobar el equipamiento del barco, guardar el equipaje y organizar las provisiones. Durante los siguientes días, este espacio es nuestra casa. Dormiríamos, cocinaríamos, desayunaríamos y pasaríamos buena parte del día a bordo. Alquilar barco Canal du Midi tiene pinta de que va a ser toda una experiencia.
Después de las explicaciones y las primeras prácticas junto al personal, llega el momento de soltar amarras. Comienza nuestro recorrido por el Canal du Midi. Tengo que confesar que estábamos emocionados.
Cuando nos dieron el barco nos sentimos como en casa, nos acordamos de nuestra autocaravana, ya que todo es super parecido. ¡Es una autocaravana que va por el agua!




Los primeros minutos se viven con una mezcla de emoción y concentración. Hay que calcular la trayectoria, observar la distancia respecto a ambas orillas y corregir el rumbo con movimientos suaves. El barco no reacciona como un coche y necesita tiempo para responder.
También hay que acostumbrarse a sus dimensiones. Especialmente al acercarse a un puente, cruzarse con otra embarcación o entrar en una esclusa. Poco a poco, sin embargo, la navegación empieza a resultar más natural y nos permite empezar a disfrutar del Canal du Midi desde el primer momento.
Villeneuve-lès-Béziers: nuestra primera noche a bordo
Nuestra primera etapa es corta: aproximadamente una hora y media de navegación hasta Villeneuve-lès-Béziers, con una esclusa durante el recorrido. Este trayecto nos permite practicar sin la presión de tener que cubrir una gran distancia antes del cierre de las esclusas.
Antes de llegar a una esclusa hay que reducir la velocidad, comprobar si hay otros barcos esperando y preparar las defensas y los cabos. Una persona puede encargarse de manejar el barco y otra de controlar la cuerda desde tierra o desde la cubierta, según el tipo de esclusa.
Las primeras veces todo parece suceder muy deprisa. Después se aprende a preparar la maniobra con antelación y sobre todo, a disfrutarla. En casa esclusa hay un esclusero que te ayuda y te orienta.


Terminamos el primer día en Villeneuve-lès-Béziers, donde amarramos para pasar la noche. La primera noche a bordo tiene algo especial. El barco deja de ser solamente un medio de transporte y empieza a sentirse como un pequeño (gran) alojamiento flotante.
Tras detener el motor y asegurar los cabos, el ambiente cambia por completo. El canal queda en silencio, los barcos permanecen inmóviles y comienza la rutina para salir a conocer el pueblo un poco y cenar.
Para cenar en Villeneuve-lès-Béziers vamos a La Marianne, un restaurante a pocos minutos andando del canal con pizzas artesanas y lasañas delicisas. Después de cenar dormimos nuestra primera noche junto al Canal du Midi. Una noche muy especial.
Día 2: Béziers y las esclusas de Fonseranes
Béziers: ciudad imprescindible para conocer
El segundo día empieza navegando temprano con una duración de aproximadamente una 1:10 minutos e incluye 2 esclusas para llegar a Béziers. Paramos a conocer este pueblo y después pasar por las famosas esclusas de Fonseranes.


Béziers es una de las principales ciudades del recorrido y merece una parada. Su casco histórico se extiende sobre una elevación, mientras que el Canal du Midi atraviesa la parte baja de la ciudad. Esta diferencia de altura permite contemplar algunas de las imágenes más características de Béziers, con la catedral dominando el paisaje.
Es imprescindble sus calles medievales, sus plazas y sus parques, además de visitar la Catedral de Saint-Nazaire, situada en la parte alta. Desde esta zona se obtienen vistas de la ciudad y de varios de sus puentes.
Uno de nuestros objetivos era conocer Les Halles de Béziers, el mercado cubierto de la ciudad. Los mercados son especialmente prácticos durante un viaje en barco. Permiten comprar productos locales y preparar después una comida sencilla a bordo o un pícnic junto al canal. Nosotros, tras el paseo por Béziers, preparamos un pícnic con los productos comprados en Les Halles y lo disfrutamos en la «azotea» de nuestro barco, con nuestro toldo.
Como Béziers tiene mucho que ver, aquí te dejamos nuestro post especial con una guía muy completa sobre qué ver en Béziers:
Las esclusas de Fonseranes: el gran desafío del recorrido
Después de conocer Beziers regresamos al barco para continuar hasta Fonseranes. A las 15:30 horas esperamos para poder realizar el ascenso durante la franja de apertura correspondiente.
Fonseranes no se puede atravesar a cualquier hora, por lo que debíamos coordinar la visita a Béziers con el tiempo necesario para llegar a las esclusas. Las esclusas de Fonseranes, a las afueras de Béziers, son uno de los puntos más espectaculares del Canal du Midi. El conjunto permite superar un fuerte desnivel mediante varias cámaras consecutivas y atravesarlo en barco requiere coordinación, paciencia y una buena planificación, ya que funciona con horarios concretos. El paso dura alrededor de una hora y constituye una de las experiencias más chulas de la ruta. Los turistas esperan para hacer videos de como vas pasando, es algo espectacular. Estamos en lo móviles de mucha gente, jajajaja.
El conjunto histórico estaba formado por varias cámaras consecutivas que permitían a los barcos superar un importante desnivel. En la actualidad, la navegación utiliza 7 cámaras. Atravesarlas supone ascender o descender progresivamente mientras el nivel del agua cambia en cada recinto. Desde fuera, el proceso parece sencillo. Cuando se vive desde el barco, se comprende mejor la magnitud de la infraestructura.
Antes de entrar hay que esperar la autorización y seguir las indicaciones del personal. Una vez dentro de la primera cámara, el barco debe mantenerse controlado mediante los cabos. A medida que entra agua, la embarcación asciende y la tensión de las cuerdas cambia.
No se puede atar el barco rígidamente. Hay que ir ajustando los cabos para acompañar la subida y evitar que la embarcación se desplace demasiado. Cuando el nivel de ambas cámaras se iguala, se abre la siguiente compuerta y los barcos avanzan. La operación se repite sucesivamente. ¡Una auténtica experiencia!
Atravesar Fonseranes fue uno de los momentos más intensos y memorables del viaje. También marcó un antes y un después: después de 7 cámaras consecutivas, las demás esclusas parecían mucho más sencillas y ya te crees todo un veterano, jajajaja.

Colombiers: un puerto con mucho encanto
Una vez superada la escalera de esclusas, continuamos hacia Colombiers. El trayecto previsto es de unos 45 minutos y no hay nuevas esclusas. Después de la concentración necesaria para atravesar Fonseranes, es un tramo mucho más relajado.
Colombiers posee un pequeño puerto junto al canal y diferentes servicios para los navegantes. Es una localidad animada, con varios restaurantes y un puerto deportivo que dispone de agua y electricidad. También hay un supermercado (Carrefour), una farmacia y otros establecimientos cerca del puerto. Aprovechamos para comprar barbacoa y la hacemos en nuestro barco, ¡un lujo!
Al llegar, a Colombiers visitamos a la bodega del Château de Colombiers que están el mismo puerto y que además es la Oficina de Turismo. Los viñedos forman parte constante del paisaje de esta región. Durante el viaje se suceden las bodegas, los châteaux y las pequeñas explotaciones en las que se puede conocer y probar el vino local. Esta primera visita en Colombiers te acerca un poco al mundo vinícola de la zona, que se repite posteriormente en lugares como Ventenac-en-Minervois y Paraza.
El día termina con una cena con creps franceses en Aux Délices du Midi, un restaurante del puerto de Colombiers. Además, esa noche estaba programado un concierto en el anfiteatro del puerto, con canciones de Michel Sardou interpretadas por Philippe Farré. Fue una forma muy especial de cerrar la segunda noche del viaje escuchando y viendo un concierto desde nuestra terraza del barco. El Canal du Midi es una ruta de turismo fluvial en Francia muy atractiva, damos fe de ello.




Día 3: Paraza, el túnel de Malpas y los pueblos del Minervois
Nuestra jornada comenza con un desayuno en cubierta. Después de la intensidad de la jornada anterior, marcada por Béziers y las esclusas de Fonseranes, nuestro tercer día por el Canal du Midi nos lleva por un tramo completamente diferente. La navegación se adentra ahora en un paisaje más rural, entre viñedos, pequeñas localidades y algunos de los lugares más singulares de todo el recorrido.
La etapa de hoy conecta Colombiers con Paraza. Es una jornada larga, pero sin esclusas en buena parte del recorrido. Desde Colombiers hasta Capestang hay unos 50 minutos de trayecto y no se atraviesa ninguna esclusa. Desde Capestang hasta el cruce con el ramal de La Nouvelle se calculan aproximadamente 2:00 horas. Después, Le Somail queda a unos 20 minutos, Ventenac-en-Minervois a otros 40 y Paraza a unos 25 minutos más.
El túnel de Malpas, uno de los pasos más singulares del Canal du Midi
Poco después de dejar Colombiers llegamos a uno de los lugares que más curiosidad nos producía: el túnel de Malpas. Se encuentra bajo la colina de Ensérune y constituye uno de los grandes hitos de ingeniería del recorrido.
Tiene 173 metros de longitud, seis metros de anchura y 8,5 metros de altura. Es el primer túnel navegable construido para un canal en Europa. Aunque 173 metros no parecen una distancia demasiado grande, la sensación al acercarse en barco es muy diferente.
La entrada aparece como una abertura oscura en mitad de la roca. Desde fuera no se ve con claridad qué ocurre en el interior ni si se aproxima otra embarcación desde el lado opuesto. El túnel es demasiado estrecho para que dos barcos se crucen. Antes de entrar, hay que comprobar que no venga ninguna embarcación en sentido contrario.
No es un paso complicado, pero sí uno de los momentos que permanecen en la memoria. Podrás comprobarlo en el video que te hemos preparado al final de esta guia.
La colina de Ensérune y estanque de Montady
Sobre el túnel de Malpas se encuentra la colina de Ensérune. En su parte superior se localiza el yacimiento arqueológico de Ensérune, relacionado con distintos periodos históricos, desde la Edad del Bronce hasta la época romana. Su museo conserva piezas de cerámica y objetos encontrados durante las excavaciones.
Desde la colina también puede contemplarse el antiguo estanque de Montady, desecado en la Edad Media y dividido en parcelas que convergen radialmente hacia el centro. Aunque nuestra ruta continuaba por el agua, este entorno permite comprender que el Canal du Midi no atraviesa únicamente pueblos. A lo largo de su trazado aparecen yacimientos arqueológicos, paisajes agrícolas y obras hidráulicas que cuentan la historia del territorio. Tan solo tienes que amarrar en el canal y bajar a explorar y visitar lo que quieras, y si llevas bicis, pues mejor.
Poilhes: una opción para parar en el camino
Después del túnel de Malpas, el canal continúa hacia Poilhes. No es una de las paradas más monumentales del recorrido, pero su ubicación junto al agua la convierte en una opción para amarrar y andar un poco en un ambiente tranquilo. En un viaje por carretera, muchos de estos pueblos quedarían fuera de cualquier ruta turística. Desde el barco, sin embargo, forman parte natural del recorrido.
Capestang, una de las paradas imprescindibles del Canal du Midi
Nuestra siguiente parada era Capestang. El pueblo aparece desde el canal dominado por la silueta de la Colegiata de Saint-Étienne, una construcción de enormes dimensiones que destaca sobre los tejados.
Capestang ofrece además bastantes servicios para los que llegan tras alquilar un barco en el Canal du Midi. Amarras junto a la Oficina de Turismo y a pocos pasos encuentras supermercados, panaderías, cafeterías y restaurantes. Es un buen lugar para comprar provisiones o realizar una parada para comer.
Aprovecha para pedir información turística en la Oficina de Turismo. Tienen productos locales (nosotros aprovechamos y compramos algunos e hicimos picnic en la azotea de nuestro barco) y además nos propusieron un juego de pistas para hacer con las niñas por el pueblo y cuando lo consiguieron volvimos y les dieron un regalito.
En este pueblo hay dos visitas principales:
La construcción más visible de Capestang es la Colegiata de Saint-Étienne. Fue levantada en el siglo XIII por el mismo equipo de constructores que trabajó en la catedral de Narbona. Su tamaño resulta especialmente llamativo en relación con las dimensiones actuales del pueblo. Desde el exterior, la colegiata domina completamente la localidad. Una de sus visitas más interesantes es la subida al campanario. Desde la parte superior se obtienen vistas del entorno, de los viñedos, de la fortaleza de Ensérune y, en días despejados, de diferentes cadenas montañosas. Incluso tienes panorámicas hacia las Cévennes y los Pirineos.
Otra visita destacada de Capestang es el antiguo Castillo de los Arzobispos de Narbona. Su exterior puede parecer relativamente discreto, pero el interior conserva estancias y un techo decorado con pinturas del siglo XV. Este tipo de monumentos recuerda la importancia que tuvo Capestang durante la Edad Media, mucho antes de que el Canal du Midi transformara la comunicación y la actividad económica de la región.




El cruce con el Canal de Jonction
Después de una parada en Capestang de unas 4 horas, seguimos camino. Este tramo forma parte de lo que se conoce como el gran depósito, una sección del Canal du Midi que se extiende durante unos 54 kilómetros entre la esclusa de Argens y las esclusas de Fonseranes. En todo ese recorrido no hay esclusas intermedias.
Antes de llegar a Le Somail, el Canal du Midi se encuentra con el Canal de Jonction. Esta ramificación permite abandonar la ruta principal y continuar hacia el sur. Tras unos 5 kilómetros, conecta con el canal de la Robine, desde donde es posible dirigirse hacia Narbona y Port-la-Nouvelle. Nosotros continuamos por el Canal du Midi, pero el cruce demuestra la amplitud de la red de navegación del sur de Francia.
Al planificar alquilar un barco por el Canal du Midi, no existe una única ruta. Desde determinados puntos pueden combinarse diferentes canales y diseñarse recorridos con destinos muy distintos. Esta intersección entre Argeliers y Le Somail te confirma que el Canal de Jonction enlaza posteriormente con el canal de la Robine.
Le Somail: una biblioteca de cuento
Le Somail era una de las paradas que más ganas teníamos de conocer. Es uno de los pueblos más bonitos del Canal du Midi para mchos.
Su puente de piedra, las casas junto al agua, los restaurantes y las embarcaciones amarradas crean una de las estampas más reconocibles de la ruta (y fotografiadas). No se trata de un lugar con una larga lista de monumentos. Su atractivo está en el conjunto y en el ambiente.
Uno de los elementos más fotografiados del pueblo es su antiguo puente de piedra. Las embarcaciones pasan bajo su arco mientras los turistas recorren las orillas o se sientan en las terrazas próximas. El puente de Le Somail, además de ser funcional, forma parte del carácter histórico de la localidad.
La visita más conocida de Le Somail es la librería Le Trouve Tout du Livre. Su nombre podría traducirse como «el lugar donde encontrar todos los libros». En su interior se reúnen decenas de miles de volúmenes. Hay libros antiguos, ediciones poco habituales, novelas, guías y ejemplares de distintas épocas y precios. Alberga una colección de alrededor de 50.000 libros, desde ediciones de bolsillo hasta ejemplares raros. Más que una tienda convencional, la librería se recorre casi como un pequeño museo.
En torno al puerto hay restaurantes y terrazas con vistas al canal. Nos recomendaron estos dos, aunque nosotros no estuvimos: L’Ô à la Bouche y Le Comptoir Nature. Además, cerca del puente suele haber una barcaza que vende pan, dulces, bebidas, productos básicos y especialidades regionales.
Ventenac-en-Minervois: región vinícola
Desde Le Somail continuamos hacia Ventenac-en-Minervois, a unos 40 minutos de navegación. El nombre del pueblo ya anuncia que nos adentrábamos plenamente en la región vinícola del Minervois.
Su edificio más característico es el Château de Ventenac-en-Minervois, situado junto al canal. La bodega ocupa una construcción llamativa, con una fachada que recuerda más a un pequeño castillo o una iglesia que a una cooperativa vinícola. Basta con amarrar, caminar unos minutos y entrar en el edificio. Las catas y las visitas permiten conocer algunas de las variedades de la zona y comprar botellas para llevar al barco. Este tipo de experiencias encajan perfectamente con el que es el turismo fluvial: pequeñas paradas, productos locales y lugares accesibles a pie desde el canal.
Paraza: parada vinícola
La última navegación de este tercer día nos lleva desde Ventenac-en-Minervois hasta Paraza. El trayecto es de aproximadamente 25 minutos y continua sin esclusas. Paraza aparece sobre una colina, rodeada de viñedos y dominada por el château que lleva el nombre del pueblo.
El Château de Paraza ocupa una posición destacada sobre el pueblo y el Canal du Midi. Está vinculado a la producción de vino y ofrece visitas y degustaciones. Es uno de los principales lugares de interés de la localidad. Aunque nosotros llegamos 30 minutos antes del cierre y no pudimos hacer la visita guiada.
La relación entre el château y el canal tiene además un componente histórico. Pierre-Paul Riquet, responsable del proyecto del Canal du Midi, estuvo vinculado a esta propiedad durante la construcción de la vía fluvial. Desde la zona elevada en la que se encuentra el edificio se contempla el canal, los viñedos y el paisaje del Minervois.
Paraza también cuenta con la iglesia de Notre-Dame-de-l’Assomption. Su interior conserva una decoración realizada con plantillas durante el siglo XIX, visible en la nave, el coro y otras estancias.
Nosotros por las horas que eran ya decidimos hacer noche aquí. Solo quedaba pasear, cenar y disfrutar del lugar con una barbacoa a bordo y un vino de la zona. Una de las mejores experiencias de alquilar barco Canal du Midi sin licencia es poder dormir cada noche en un entorno diferente donde quieras y decidas en el momento.


Día 4: de Paraza a Puichéric, comienzan las grandes jornadas de esclusas
Roubia: opción de parada
Tras preparar el desayuno a bordo, soltamos amarras y dejamos atrás Paraza. Poco después de salir de Paraza pasamos por Roubia. Roubia es una parada pequeña dentro del recorrido, situada entre viñedos y muy vinculada al paisaje del Minervois.
No siempre es necesario detenerse en todos los pueblos que aparecen junto al canal. Parte de la experiencia consiste también en contemplarlos desde el barco, observar sus campanarios y puentes y decidir cuáles encajan mejor en el tiempo disponible.
En nuestro caso, continuamos hacia Argens-Minervois, donde nos esperaba la primera esclusa del día y el final del gran tramo sin desniveles.
Argens-Minervois y la silueta de su castillo
La llegada a Argens-Minervois está marcada por la silueta de su castillo. El pueblo está dominado por las torres cuadradas de una fortaleza de origen medieval, visible desde diferentes puntos del canal. Sus calles estrechas y empedradas justifican una pequeña visita si el horario de navegación te lo permite. O si lo necesitas ya que tiene un supermercado, una cafetería y varios establecimientos de restauración.
La esclusa de Argens pone fin al llamado gran depósito. Hasta aquí hemos podido navegar durante decenas de kilómetros sin pasar por nuevas cámaras. A partir de este punto, el canal vuelve a adaptarse progresivamente al desnivel del terreno mediante una sucesión de esclusas.
Desde Argens-Minervois hasta Homps hay aproximadamente una 1:50 minutos de navegación y 5 esclusas. Todas las esclusas del Canal du Midi cuentan con personal que ayuda a organizar el paso, aunque también existen instalaciones automáticas en otros canales (solo para que lo sepas)
Al norte de Argens-Minervois, cerca de la esclusa de Pechlaurier, existe un camino corto pero empinado que conduce a un mirador.
Homps: parada imprescindible por us lago
El tramo entre Argens-Minervois atraviesa 5 esclusas. Homps es uno de los puertos más importantes de esta parte del recorrido. Homps es una de las localidades más conocidas en esta ruta de turismo fluvial por el Canal du Midi. Su puerto, sus servicios y su proximidad al lago de Jouarres la convierten en una parada muy top. También puede utilizarse como punto de partida para alquilar el barco por el Canal du Midi, ya que aquí hay una base.
Para nosotros, el gran objetivo de la parada era el lago. Después de varias jornadas navegando por el canal, la posibilidad de bañarnos resultaba especialmente apetecible. Aunque el Canal du Midi está completamente vinculado al agua, eso no significa que sea adecuado bañarse en cualquier punto de su recorrido.


Por eso, una de las mejores opciones de la ruta entre Béziers y Trèbes es el Lago de Jouarres, situado muy cerca de Homps. El lago dispone de una playa y de zonas preparadas para pasar varias horas junto al agua. En temporada alta también pueden encontrarse actividades náuticas, como el alquiler de kayaks y canoas.
El lago esta a 15 minutos andando desde el puerto donde amarramos el barco y junto al lago hay un restaurante y un chiringuito. Nosotros comimos aqui antes de bañarnos y muy bien, La Guinguette du Lac. Después pasamos toda la tarde en el lago paracticando algunas actividades acuáticas que ahi allí mismo como kayak, barcos de pedales, paddle sup, colchonetas, etc.


Minerve: uno de los pueblos más bonitos de Francia
Homps es también uno de los puntos desde los que se puede realizar una excursión a Minerve, considerado uno de los pueblos más bonitos de Francia. La localidad se encuentra a unos 12 kilómetros y es accesible en bicicleta.
Minerve está construida sobre un promontorio rocoso entre desfiladeros. Sus calles empedradas, sus casas y su iglesia del siglo XII forman un conjunto muy diferente al de los pueblos directamente vinculados con el canal.
Recorrer 12 kilómetros en bicicleta, visitar el pueblo y regresar al barco puede ocupar buena parte de la jornada. Así que te dejamos aqui el plan por si te encaja.
Además está el mercado de Olonzac, situado aproximadamente a dos kilómetros y medio de Homps. Se celebra los martes por la mañana y puede alcanzarse en bicicleta, a pie o en taxi.
La Redorte y su Épanchoir
El primer tramo que conecta Homps con La Redorte es aproximadamente de una hora y se atraviesa una esclusa. En sus inmediaciones se encuentra el Épanchoir de l’Argent-Double, una obra hidráulica relacionada con la regulación del nivel del Canal du Midi.




Los aliviaderos o épanchoirs permiten evacuar el exceso de agua y proteger la infraestructura del canal. No tienen la espectacularidad visual de Fonseranes, pero son fundamentales para comprender el funcionamiento de toda la obra.
Pierre-Paul Riquet no tuvo que resolver únicamente cómo hacer navegar los barcos. También debía garantizar el suministro de agua y controlar los posibles desbordamientos.
La Redorte puede servir además como punto de aprovisionamiento o como lugar para hacer una pequeña pausa antes de continuar. En nuestro caso, hicimos noche y cenamos en Le Spot, junto al muelle (que es muy bonito) y la velada junto al canal es muy guay, al igual que el atardecer y la noche a bordo.




Día 5: de Puichéric a Trèbes, once esclusas en la última jornada
Puichéric: últimos pueblos de la ruta
El tramo desde La Redorte hasta Puichéric es de aproximadamente una hora y debes atravesar dos esclusas. El pueblo se encuentra algo elevado respecto al canal y conserva un castillo y diferentes construcciones históricas.
Desde Puichéric hasta Trèbes debíamos recorrer dos grandes tramos:
- Puichéric–Marseillette: unas 2:40 horas y 8 esclusas.
- Marseillette–Trèbes: alrededor de 2 horas y 3 esclusas.
En total, nos esperaban 11 esclusas antes de llegar a la base de Trèbes.
Después de varios días navegando, ya habíamos adquirido bastante práctica. Aun así, la cantidad de maniobras obligaba a comenzar la jornada con tiempo y a mantener un ritmo constante par apoder llegar con tiempo para conocer trebes antes de que caiga la noche ya que al dia siguiente hay que entregar el barco temprano. Esto es lo malo de alquilar barco en el Canal du Midi, que todo se acaba.
Marseillette: parada antes de la entrega
Después de superar las ocho esclusas llegamos a Marseillette. El pueblo se encuentra rodeado por un paisaje agrícola transformado por el agua. En esta zona, los sistemas de irrigación han tenido una importancia fundamental para el desarrollo de los cultivos.
Llegamos sobre el medio dia, amarramos a lo largo del canal a su paso por el pueblo y almorzamos en Café de la Terrasse, el único bar del pueblo que tienes menus con comida casera baratos y nada turistico, todo un acierto.
Durante un viaje fluvial conviene aprovechar estas pausas para descansar de verdad. Manejar el barco no supone un gran esfuerzo físico, pero exige atención constante, especialmente en jornadas con muchas maniobras.
A medida que nos acercábamos a Trèbes aparecía una sensación contradictoria. Nuestra planificación iba super bien, habiamos hecho todo lo programado pero ya llegaba el final de la aventura.
Por un lado, completar la ruta y llegar al destino producía satisfacción. Habíamos superado las esclusas, aprendido a manejar el barco y recorrido algunos de los pueblos más interesantes del Canal du Midi. Por otro, resultaba extraño pensar que aquella rutina estaba a punto de terminar.
Trèbes: base para devolver el barco
Finalmente llegamos a Trèbes, el destino final de nuestro recorrido. La localidad se encuentra muy cerca de Carcassonne y cuenta con un puerto activo, numerosos amarres y diferentes restaurantes junto al agua.
La base de Le Boat se sitúa en el canal, por lo que la llegada permite organizar con facilidad la devolución de la embarcación a la mañana siguiente. Sin embargo, nuestro viaje todavía no había terminado. Más allá de las visitas, Trèbes es un buen lugar para pasear por las orillas y observar el movimiento de los barcos. Al tratarse de una base para alquilar barco en el Canal du Midi, algunos viajeros comienzan aquí su recorrido mientras otros, como nosotros, lo terminan.
Nos quedaba una tarde para disfrutar de los alrededores y una última noche a bordo. Trèbes conserva una iglesia del siglo XIII que destaca especialmente por la estructura de madera de su cubierta. Las vigas de roble presentan figuras talladas que parecen observar a quienes entran en el templo.
Cerca de la oficina de turismo se encuentra Les Vignes de Bacchus, donde se ofrecen vinos locales y tapas. En los alrededores también pueden encontrarse aceite de oliva, miel, patés, cervezas artesanales y otros productos regionales.
Otro plan que puedes organizar es ir al Lago de la Cavayère, situado en los alrededores de Carcassonne. Desde Trèbes, el desplazamiento podía realizarse en taxi en aproximadamente 15 minutos. El lago ofrece zonas de playa y diferentes actividades recreativas. Era una buena forma de cerrar la última jornada después de haber atravesado once esclusas.
Para nuestra última noche cenamos en Le Moulin de Trèbes, un lugar emblemático por su historia y de alta cocina. Su ubicación junto al agua encajaba perfectamente con el final del viaje. Después de varios días cocinando algunas comidas a bordo, comprando productos en mercados y probando establecimientos de los pueblos, aquella cena representaba la despedida de nuestra ruta por el Canal du Midi. Después de la cena, el postre y una copa de vino la tomamos en la azotea del barco.






El barco permanecía amarrado cerca de la base y ya no necesitábamos preocuparnos por la siguiente esclusa ni calcular el horario de salida. Por primera vez desde Port Cassafières, habíamos llegado al destino definitivo. La última noche a bordo se vive de una manera diferente. Durante los días anteriores, cada amarre era una pausa antes de continuar. En Trèbes sabíamos que el barco ya no volvería a navegar con nosotros. Había que empezar a ordenar el equipaje, revisar los armarios y comprobar que no quedara nada en las cabinas.
Cinco noches, muchas paradas y un solo alojamiento. Esa es una de las características que mejor define el turismo fluvial: el paisaje cambia cada día, pero la sensación de estar en casa permanece.




Día 6: devolución del barco y final del recorrido
A la mañana siguiente realizamos el check-out y entregamos el barco en la base de Trèbes. El proceso de devolución suele incluir una revisión general de la embarcación y la comprobación de los elementos acordados con la empresa de alquiler. Después de tantos días a bordo, bajar definitivamente produce una sensación agridulce, no quieres devolver el barco, jajajaja. Así terminaba nuestro recorrido en barco flivial por el Canal du Midi desde Port Cassafières hasta Trèbes.
Pero el viaje no acaba aquí. Después de entregar el barco, llamamos un Uber y aprovechamos para ir a Carcassonne a conocerlo ya que se encuentra a tan solo 10 minutos en coche. Y como Carcassonne es una pasada y nos gusta tanto, aqui te dejamos una guia especial sobre qué ver en Carcassonne y conocer esta preciosa ciudad.
Alquilar barco en el Canal du Midi y llegar en autocaravana
Para los que estáis pensando en hacer el Canal du Midi en barco y además viajáis en autocaravana como nosotros, tenemos que deciros que ambas formas de viajar son totalmente compatibles.
En nuestro caso, volamos desde Málaga hasta Toulouse porque no disponíamos de los días necesarios para llegar con nuestra autocaravana hasta Béziers, que fue donde recogimos el barco. Pero, si vosotros tenéis más tiempo o vivís más cerca, por ejemplo en el norte de España o en otro punto desde el que el desplazamiento sea más corto, podéis hacerlo perfectamente.
De hecho, nosotros mismos nos lo llegamos a plantear y nos habría encantado hacerlo así.
La logística es muy sencilla. Podéis llegar con vuestra autocaravana hasta Béziers, donde encontraréis áreas de autocaravanas (os hablamos de ellas en el artículo específico de Béziers que os dejamos enlazado al principio de esta guía). Después, solo tenéis que dejar la autocaravana en el camping situado junto a la base donde recogéis el barco.
A partir de ahí, todo depende del tipo de ruta que hagáis. Si vuestro recorrido es de ida y vuelta, regresaréis al mismo punto para recoger la autocaravana y continuar el viaje. Si hacéis una ruta de solo ida, también encontraréis numerosos campings, áreas y parkings donde dejarla estacionada durante los días que estéis navegando.
En nuestro caso, terminamos la ruta en Carcassonne antes de desplazarnos hasta Toulouse para coger el vuelo de vuelta. Allí también disponéis de campings, áreas y parkings para autocaravanas, por lo que organizar este tipo de viaje resulta bastante sencillo.
Sinceramente, nos parece una combinación muy apetecible. Quién sabe… quizás la próxima vez nosotros también hagamos el Canal du Midi de esta manera.
Conclusión: ¿Repetiríamos un viaje en barco sin licencia?
Sí. Sin dudarlo. Repetiremos (y lo haremos) la experiencia, posiblemente eligiendo otro tramo o una ruta algo más larga (porque siempre quieres más). Después de realizar el recorrido entendemos por qué tantas personas vuelven al turismo fluvial.
Navegar desde Port Cassafières hasta Trèbes es una de las formas más originales que encontramos de conocer el sur de Francia. Hemos tenido que aprender a manejar el barco, coordinar las maniobras y adaptar cada jornada al funcionamiento de las esclusas. Al mismo tiempo, hemos disfrutado de una libertad difícil de encontrar en otros medios de transporte y que a nosotros nos resulta muy familiar.
Podemos detenernos en un pueblo, preparar una comida a bordo o cambiar el lugar previsto para dormir. Por eso, para nosotros, el Canal du Midi no es únicamente una ruta de navegación. Es una forma de entrar en el paisaje y desplazarnos a su mismo ritmo.
Una experiencia de turismo fluvial en Francia en la que cada etapa tiene algo diferente, pero todas comparten la misma sensación: avanzar despacio, vivir junto al agua y descubrir el camino en familia sin separarnos nunca de nuestra increíble casa flotante.
Nuestras hijas han flipado y se lo han pasado en grande. Ellas mismas lo describen como unos de lo smejores viajes de sus cortas vidas, y eso a nosotros no emociona como padres.
¿Te hemos convencido para alquilar barco Canal du Midi?
Lo sabemos, jajajaja. ¿A quien no le apetece vivir esta experiencia? Nosotros hemos alquilado el barco fluvial con Danfluvial y la verdad es que no hay palabras.
Os dejamos la web y el contacto de Rocío para que podais preguntarle todo lo que necesites. Ella os informará sobre precios, itinerarios, destinos, disponibilidad y resolverá cualquier duda que tengas. Es un encanto.
Y, por supuesto, si hay algo sobre nuestra experiencia que quieras saber, pregúntanos sin problema. Si finalmente contactas con Rocío, dile que vas de nuestra parte “Viajando con Manuela”, y cuentanos a tu regreso que te ha parecido.
- www.danfluvial.com
- 634 52 84 40 (Rocio)
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Descuentos para tus viajes y escapadas
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